DANIEL ZIMBRÓN LÓPEZ
ENFERMEDADES - ARTÍCULOS
Artrosis
de Rodilla
Información General para pacientes
La artrosis de rodilla, también conocida como gonartrosis, es una enfermedad degenerativa en la que se produce el desgaste progresivo del cartílago que recubre los huesos de la articulación de la rodilla.
Con el tiempo, este desgaste puede generar dolor, rigidez, inflamación y limitación para caminar o realizar actividades cotidianas.
Es una de las causas más frecuentes de dolor de rodilla en adultos.
¿Por qué se produce?
La artrosis de rodilla puede aparecer por diferentes factores, entre ellos:
Envejecimiento.
Sobrepeso u obesidad.
Antecedentes de lesiones previas (menisco, ligamentos, fracturas).
Alteraciones en la alineación de la pierna (varo o valgo).
Uso repetitivo o sobrecarga de la articulación.
Factores genéticos.
Síntomas más comunes
Dolor mecánico que empeora al caminar o estar de pie.
Rigidez, especialmente al iniciar el movimiento.
Inflamación recurrente.
Crujidos o chasquidos al mover la rodilla.
Disminución del rango de movimiento.
Deformidad progresiva de la rodilla en etapas avanzadas.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se basa en:
Historia clínica y exploración física.
Radiografías, que permiten valorar el grado de desgaste.
Resonancia magnética en casos seleccionados para evaluar cartílago y tejidos blandos.
Grados de artrosis
La artrosis puede clasificarse según la severidad del daño del cartílago:
Grado 0 (Normal): no existen datos de artrosis y el espacio articular de la rodilla se encuentra conservado.
Grado I (Gonartrosis incipiente): se observan cambios mínimos con pequeños osteofitos, generalmente con dolor ocasional.
Grado II (Gonartrosis leve): hay osteofitos evidentes y leve disminución del espacio articular, con dolor al realizar actividad.
Grado III (Gonartrosis moderada): existe una reducción importante del espacio articular con osteofitos múltiples, rigidez y dolor frecuente.
Grado IV (Gonartrosis severa): el espacio articular está prácticamente ausente, con deformidad de la rodilla y dolor constante que limita la marcha.
Opciones de tratamiento
El tratamiento se individualiza según la edad, grado de desgaste, síntomas y nivel de actividad del paciente.
Tratamiento conservador
Indicado en etapas iniciales y moderadas:
Medicamentos para el control del dolor.
Fisioterapia y fortalecimiento muscular.
Control del peso corporal.
Modificación de actividades.
Suplementos condroprotectores (efecto progresivo, no inmediato).
Infiltraciones articulares en casos seleccionados.
Tratamiento quirúrgico
Se considera cuando el dolor es persistente y limita la calidad de vida:
Artroscopía (casos muy específicos).
Osteotomías para corregir la alineación.
Prótesis parcial o total de rodilla en desgaste avanzado.
Objetivos del tratamiento
Disminuir el dolor.
Mejorar la movilidad.
Mantener la función de la rodilla.
Retrasar o evitar la cirugía cuando es posible.
Mejorar la calidad de vida del paciente.
Importancia del seguimiento
La artrosis es una enfermedad crónica, pero con un manejo adecuado es posible controlar los síntomas y mantener una buena función durante muchos años.
El seguimiento médico y el apego al tratamiento son fundamentales para obtener buenos resultados.