DANIEL ZIMBRÓN LÓPEZ

TRATAMIENTOS - ARTÍCULOS

Artrocospia
de Rodilla

Información General para pacientes

La artroscopia de rodilla es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite diagnosticar y tratar diversas lesiones dentro de la articulación de la rodilla mediante el uso de una cámara y pequeños instrumentos especiales.

Se realiza a través de incisiones muy pequeñas, lo que permite una recuperación más rápida, menor dolor postoperatorio y menor riesgo de complicaciones en comparación con la cirugía abierta. La artroscopía de rodilla es la cirugía articular más realizada en el mundo.

¿En qué casos se indica?

La artroscopia de rodilla se indica para el diagnóstico y tratamiento de diversas patologías, entre ellas:

  • Lesiones de meniscos.

  • Lesiones del cartílago articular.

  • Lesiones del ligamento cruzado anterior o posterior.

  • Cuerpos libres intraarticulares.

  • Sinovitis o inflamación de la membrana sinovial.

  • Bloqueo articular o dolor persistente sin respuesta a tratamiento conservador.

  • Evaluación de dolor o derrame recurrente de causa no clara.


Objetivos del procedimiento

  • Identificar de manera precisa las lesiones dentro de la articulación.

  • Tratar directamente la causa del dolor o bloqueo articular.

  • Preservar la mayor cantidad posible de tejido sano.

  • Disminuir el dolor y la inflamación.

  • Mejorar la función y movilidad de la rodilla.

  • Facilitar una recuperación más rápida.


Preparación previa a la cirugía

Antes del procedimiento se realiza una valoración médica que puede incluir:

  • Estudios de laboratorio.

  • Electrocardiograma (según la edad y antecedentes).

  • Radiografías o resonancia magnética.

  • Valoración por anestesiología.

Al tratarse de una cirugía de mínima invasión, la mayoría de los pacientes no requieren hospitalización prolongada, pudiendo ser inclusive ambulatoria.


¿En qué consiste el procedimiento?

La artroscopia se realiza introduciendo una cámara de alta definición (artroscopio) dentro de la articulación a través de pequeñas incisiones. Esto permite visualizar las estructuras internas de la rodilla en un monitor.

A través de otras incisiones se introducen instrumentos para realizar el tratamiento necesario, como:

  • Reparación o resección parcial de menisco.

  • Regularización del cartílago.

  • Extracción de cuerpos libres.

  • Lavado articular.

  • Tratamiento de lesiones ligamentarias (en casos seleccionados).


Duración del procedimiento

La cirugía suele durar entre 45 y 90 minutos, dependiendo de la complejidad de las lesiones.


Actividades permitidas y reincorporación

La reincorporación a las actividades depende del tipo de procedimiento realizado:

  • Actividades cotidianas: 1 a 2 semanas.

  • Trabajo administrativo: 1 a 2 semanas.

  • Trabajo físico o deporte: 4 a 12 semanas, según el caso.

El apoyo de la extremidad puede ser inmediato o progresivo, de acuerdo con la indicación médica.


Posibles complicaciones

Aunque es un procedimiento seguro, pueden presentarse complicaciones en un bajo porcentaje de casos:

  • Infección de la herida quirúrgica.

  • Inflamación persistente.

  • Rigidez articular.

  • Trombosis venosa profunda (raro).

  • Persistencia del dolor.

La mayoría de estas complicaciones son poco frecuentes y tratables cuando se detectan a tiempo.


Recomendaciones posteriores al procedimiento

Pueden variar según el tipo de cirugía realizada)

  • Mantener las heridas limpias y secas.

  • Aplicar hielo de forma intermitente.

  • Elevar la pierna para disminuir la inflamación.

  • Usar muletas si se indican.

  • Evitar esfuerzos o actividades de alto impacto durante las primeras semanas.

  • Acudir a las consultas de seguimiento.


Importancia de la rehabilitación

La fisioterapia es clave para una recuperación adecuada. Permite disminuir la inflamación, recuperar el rango de movimiento, fortalecer la musculatura y lograr un retorno seguro a las actividades diarias o deportivas.